Plegaria del Bombero

  

Señor, allá a tu lado, en el cielo, hay muchos bomberos buenos, que al campanazo final de tu llamada, volaron y respondieron.

  

Son nuestros hermanos Señor, que subieron hasta el cielo por las escalas del alma… por si ocurriese un incendio.

  

Los hay de todas razas, también de todos credos, que, hablando idiomas distintos, con el alma se entendieron.

  

¡Que los buenos bomberos del mundo, sea en la tierra o en el cielo, por su corazón y espíritu, formamos un solo cuerpo!

  

Dales permiso Señor, a nuestros hermanos del cielo, para que en su tiempo libre sean estímulo y ejemplo.

  

Diles, Señor que nosotros seguimos por el sendero de abnegación y valor, que ellos a tiempo tendieron.

  

Diles que necesitamos la inspiración de los buenos, para que ante la crítica injusta una sonrisa mostremos.

  

Para que al que aprecio muestre, demos agradecimiento; para que al que nos ofenda, perdonando lo olvidemos.

  

Para que cuando las fuerzas flaqueen ante la furia del fuego, nuestros hermanos del cielo nos tiendan su pensamiento.

  

Para que cuando el deber nos llame y temerosos temblemos, sus voces con mil nos griten “¡adentro, adentro!”

  

Que den fuerza a nuestros brazos y luz al entendimiento, ¡Que los bomberos honrados… Antes que cobardes, muertos!

  

Y permíteles Señor, que ya que tanto están aprendiendo en tu sagrado colegio, sin libros ni cuadernos, ayuden a ser mejores a sus hermanos bomberos,

para servir a tu obra, aquí en la tierra o allá en el cielo.